Intensidad natural
Cero intervención química
Somos campesinos
y elaboramos vino.
Somos Sergi y Marina, la quinta generación de agricultores de Cal Sení y la primera que, en 2018, empezó a dar valor a la uva de nuestros viñedos a través del vino.
Nuestro camino carece de manuales y recetas escritas. Se construye con la paciencia y el apoyo de todas las personas que nos acompañan y nos ayudan a sacar adelante este pequeño proyecto que es Masia Can Sení.
Para nosotros, cada paso es una manera de seguir cultivando la historia que empezaron nuestros antepasados. Una historia hecha de tierra y de tiempo, que hoy seguimos cuidando, trabajando y contando con la misma honestidad con la que ellos nos enseñaron a amar el campo y el entorno que nos rodea.
1958. Santa Fe del Penedès.
Masia Can Sení nace en el corazón del Penedès, fruto de cino generaciones de campesinos que han vivido con las manos en la tierra y los ojos puestos en el viñedo.
Nuestra historia empieza el 1958, cuando el abuelo Josep compró la finca de Cal Sení, en Santa Fe del Penedès, un pequeño pueblo de poco más de 300 habitantes en el corazón del Penedès. El abuelo era hombre de tierra y de ritmos lentos, dedicado a los servicios agrarios y a su fiel caballo, el Morenu, con quien salía a labrar. Juntos trazaban surcos que no solo marcaban el campo, sino también el camino que hoy continuamos. Un oficio antiguo, tozudo y noble, que todavía defendemos con pasión, porque es nuestra manera de entender el mundo.
Gracias a él, y después a padre, aprendimos que la viña es maestra de vida: nos enseña que la natura impone el tiempo, que el tiempo pide paciencia, y que la paciencia solo se gana con el arte de saber observar.
Cero intervención química
Un vino puro, limpio y honesto es, paradójicamente, un vino de máxima intervención: la decisión consciente de no añadir nada que no provenga del viñedo. Ni químicos en el viñedo ni artificios en la bodega. Sólo respeto absoluto por la naturaleza, por nuestra tierra y por lo que ésta nos ofrece.
Cada grano de uva es también el rechazo a una sociedad que nos ha hecho consumir y que nos ha querido hacer creer lo que le convenía. Es nuestra forma de romper este círculo y volver a la esencia, mirar atrás para ir hacia delante.
Nuestras prácticas tienen un objetivo claro: cuidar de nuestra salud y de nuestro planeta.
Somos campesinos, cosechamos uvas y hacemos vino. Un vino vivo, que evoluciona y que seguirá explicando nuestra forma de vivir dentro de cada botella.
Nuestros vinos
Elaboramos vinos monovarietales a partir de uva natural, con la voluntad de dar valor a nuestras variedades autóctonas y mostrarlas tal y como son, en su máxima expresión y singularidad.
Cada botella es un pedazo de paisaje, una memoria líquida que habla de la tierra y del ciclo. Son vinos vivos, orgullosamente arraigados al territorio, que respetan la naturaleza y todo lo que nos rodea.
Os presentamos el fruto de una historia compartida, de los aprendizajes recibidos y de todas las personas que nos han enseñado a amar y trabajar el viñedo con el corazón en la mano.
CERO INTERVENCIÓN QUÍMICA / COSECHADO A MANO / SIN FILTRAR